Por: Redacción

En Herrería se sitúan el castro celtibérico de El Ceremeño y una necrópolis. Los trabajos realizados en estos yacimientos han permitido obtener interesantes datos sobre la vida de sus antiguos pobladores. Cultura pretende hacer de este lugar un referente turístico para la zona.

La delegada provincial de Cultura, Riansares Serrano, ha visitado el castro celtibérico de El Ceremeño, situado en la localidad de Herrería, acompañada por el alcalde de este municipio, Juan Pablo Martínez.


En este lugar se ha llevado a cabo un complejo proyecto de restauración y puesta en valor. A lo largo de este verano se procederá a rematar dichos trabajos, consolidando muros y realizando actuaciones que hagan de éste un yacimiento visitable y poniéndolo en valor para hacer de El Ceremeño un atractivo turístico de referencia en el Señorío de Molina.

El castro de El Ceremeño es un poblado fortificado de unos 2.000 metros cuadrados rodeado de una potente muralla y muestra dos momentos distintos de ocupación que permiten estudiar la evolución de sus pobladores. Un primer asentamiento, está fechado entre los siglos VII y VI a. C., en el periodo denominado Celtibérico Antiguo, mientras que el Ceremeño II, que corresponde a una segunda ocupación del poblado en el siglo V a. C., en el periodo Celtibérico Pleno.

En el poblado de mayor antigüedad se han descubierto diez viviendas de entre 30 y 50 metros cuadrados y en el más reciente 30 viviendas que no rebasan los 20 metros cuadrados. Se calcula que en el lugar pudieron vivir en torno a 50 personas.

Los trabajos realizados en este castro también han permitido obtener datos sobre la forma de vida y las actividades económicas de aquellas poblaciones, como la ganadería.
Por otra parte, también existe en Herrería una necrópolis que data de finales del siglo VIII o principios del VII a.C. hasta finales del VI a.C. Uno de los aspectos más interesantes de esta necrópolis es que ha conservado cuatro fases de utilización sucesivas.

El poblado de El Ceremeño está considerado Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica. En un pequeño Museo Monográfico se recibe al visitante y se exponen no sólo paneles explicativos sino también algunos de los materiales encontrados durante las excavaciones. Además, en una zona exterior se muestran algunos monumentos funerarios aparecidos durante las excavaciones.