Por: Elena del Valle

Kumon en el mundo
Este año se celebra el 50 aniversario de Kumon. Kumon Institute of Education se fundó en el año 1958 en Japón. Gradualmente, esta metodología de enseñanza se ha extendido por todo el mundo contando en este momento con más de 4 millones de alumnos y 74.000 centros, de ellos 12.897 alumnos y 187 centros están en España.
Actualmente todas las franquicias están representadas por oficinas regionales que se coordinan entre sí para homogeneizar las enseñanzas en cada continente. En estas reuniones se exponen los problemas que surgen con la práctica, se proponen soluciones o maneras de buscar soluciones, se valoran novedades y mejoras. Todas las conclusiones se hacen llegar puntualmente hasta cada oficina de coordinación, para su investigación, y a cada instructor, para su incorporación. Igualmente programan las actividades anuales de cada país, como los seminarios y jornadas de formación de los instructores.
En España, Kumon se ha difundido constantemente desde su arranque en 1991 con la apertura de su primera oficina de coordinación en Madrid. A partir de entonces el número de academias no ha dejado de crecer, abriéndose nuevos centros en prácticamente todas las provincias, e inaugurando oficinas de coordinación en Valencia, Barcelona y, próximamente, en Sevilla. En Castilla-La Mancha sólo hay dos centros, uno en Toledo, cuya inauguración tuvo lugar hace pocos meses, y otro en Sigüenza, abierto desde enero de 2006.


El origen del método Kumon

El método Kumon nació en Japón en 1954. Toru Kumon, profesor de matemáticas en un instituto, fue seleccionando una serie de conceptos de los libros de matemáticas escolares que permitieran a su hijo avanzar en los estudios. Todas las noches preparaba con sumo cuidado ejercicios de matemáticas para que su hijo los resolviera al día siguiente, con el objetivo de que mejorara sus notas y recuperara la confianza en sí mismo.
Adicionalmente, Toru Kumon pensó que el chico sólo debía trabajar unos pocos minutos al día con la máxima concentración. Estudiando menos de 30 minutos diarios, su hijo consiguió desarrollar enormemente sus capacidades y estuvo preparado para afrontar las matemáticas de los cursos superiores.
Al poco tiempo, los comentarios sobre el progreso de su hijo comenzaron a ser frecuentes en el colegio y Kumon fue convencido por los padres de los compañeros de su hijo para que compartiera con ellos el secreto de su éxito. Finalmente Kumon abrió el primer centro Kumon en su propia casa, donde utilizó los mismos ejercicios y la misma orientación que había aplicado con su hijo. Con los nuevos y exitosos resultados tomó un firme propósito: ayudar al mayor número de alumnos posible a desarrollar al máximo su potencial. Empezó a abrir nuevos centros en Japón que después se extendieron por el resto del continente asiático y saltaron a otros países superando barreras culturales e idiomáticas. De esta manera, creó una gran empresa de educación que con los años ha aplicado su método con mucha eficacia en más de 9 millones de alumnos en todo el mundo.
Actualmente el método Kumon se sigue en 40 países de los cinco continentes, con igual eficacia a pesar de las diferencias culturales, ya que los contenidos se actualizan en función del curriculum escolar de cada país. Más de 4 millones de alumnos matriculados en todo el mundo, dan una idea de la aceptación global de esta metodología.