En su empeño por fomentar el respeto al medio ambiente, Ecologistas en Acción de Guadalajara entrega desde hace años los premios Atila, a la peor conducta ambiental, y Mª José Gallego, a la mejor.
En esta ocasión la gala se celebró el último viernes de enero en el Teatro Buero Vallejo de Guadalajara que registró una buena entrada aunque no se si por compromiso ecologista o por el cartel musical que acompaña la ceremonia. Ésta, conducida por las periodistas Blanca Corrales y Laura Rincón, empezó al estilo de los Goyas con la relación de ‘nominados’. A continuación, interludio musical que comenzaba con La Casa del Mar. Su cantante reflexionaba en alto que “tan importante o más que dejarles en herencia un buen colegio es dejarles un buen planeta”. Siguieron los veteranos Celtas Cortos con el asunto de estos días, “nos ofrecen la zanahoria del ATC para unos pueblos muy castigados por la despoblación que con esto olvidan su memoria histórica y confirma un sistema de vida que no es sostenible”.
La escritora Rosa Regás tomó entonces la palabra para agradecer a Ecologistas en Acción “estar al tanto de lo que ocurre y contárnoslo”, añadiendo que “sin cultura no hay progreso” y “la economía no nos hace mejores”. Terminaba su alegato en defensa de la Tierra señalando que “el mundo se cae a trozos y vivimos como si no fuera con nosotros” y expresando el deseo “de que nuestros hijos hereden un mundo distinto que vaya hacia su mejoramiento”. La alegría contagiosa de Esmeralda Grao, “que todos cuidemos mejor a los animales, las plantas y la naturaleza” dijo, puso fin al capitulo musical.
Llegó el momento de conocer a los premiados. Primero el premio Atila a la peor conducta medioambiental que fue, como parecía asegurado, para Juan Pedro Sánchez alcalde de Yebra. No acudió a recogerlo. Si estuvieron los miembros de la Plataforma Anticementerio Nuclear que fueron galardonados con el premio Mª José Gallego por “su trabajo para evitar que la provincia acoja el cementerio nuclear”. Sus portavoces agradecieron el reconocimiento y animaron a todos a participar “en una gran manifestación para decir NO al cementerio nuclear” que se convocará próximamente.
La recaudación de la gala, 1.200 euros, se la repartieron a partes iguales la Asociación Para la Integración de Enfermos Psiquicos Alcarreños (APIEPA) y la Fundación Cielo 133, que promueve la construcción de un Hospital en Etiopía.