
Altar de San Pascual Baylón en la catedral de Sigüenza
Es notoria la singular devoción que el Cabildo seguntino profesa a San Pascual Baylón. La razón es obvia, pues el Santo nació, un 17 de mayo de 1540, en Torrehermosa (Zaragoza) incardinada, por aquella fecha al antiguo Obispado de Sigüenza y, además, fue el primer canonizado de la Diócesis. Dice a tal efecto el P. Minguella:“Confesamos que en nuestra Diócesis no tenemos hasta el presente mas que un solo Santo canonizado, según la tramitación y solemnidad con que en estos delicadísimos asuntos procede hoy nuestra inefable Madre la Santa Iglesia, pero como se trata de un Santo de virtudes tan excelsas, de tan numerosos y estupendos milagros y, que ha sido merecedor de que la misma Iglesia le confiera el más augusto de todos los Patronatos, bien podemos decir á boca llena que el gloriosísimo San Pascual Bailón (sic) tiene sobrados méritos y renombre para ennoblecer por sí solo á un pueblo, á una Diócesis, á una nación y al mundo entero”.
Sin embargo se lamenta más adelante: “Nacido San Pascual en la Diócesis de Sigüenza, y habiendo estado en ella los primeros diez y ocho años de su vida practicando tales virtudes, que ya al salir de aquí era un gran Santo; al incoarse el proceso de beatificación fueron examinados muchos testigos de Torrehermosa y Alconchel; pero no vemos en las Actas capitulares que el Cabildo de Sigüenza elevase preces ni hiciera gestión alguna en aquella causa. En cambio se ve que tomó parte muy activa al tratarse de la canonización, pues el año 1645, á 21 de Julio, acordó que el Dr. Valcarcel escriba una carta para la canonización del Beato Pascual Baylon; y, efectivamente, escribió en nombre del Cabildo unas preces dirigidas al Sumo Pontífice Inocencio X."
Fue canonizado el 16 de octubre de 1690, dos años antes de cumplirse el centenario de su muerte (17-V-1592), precisamente el mismo día de su nacimiento, por el Papa Alejandro VIII, en cuya canonización se volcó el Cabildo: Se redactaron unas preces para el rezo del oficio del Santo, se donaron 200 ducados para ayuda de la causa, y se dispuso una demostración del culto del glorioso San Pascual, como así sucedió a finales de abril de 1691 y, finalmente, se le construyó un retablo en el altar de San Andrés, costeado por el canónigo Juan Cendejas en 1692, que subsistió, según Pérez Villamil, hasta el año 1776, en que fue recuperado por el que poseemos, sito cabe la tribuna del órgano (desmontado) del lado de la Epístola.
“Posteriormente, continúa Villamil, autor de la Historia de la Catedral de Sigüenza, el Obispo de Tortosa, Sr. Sáez Gordo regaló un gracioso relicario de Plata de San Pascual Bailon” (sic).
Yerra el estudioso investigador de la Catedral y con él cuantos le secundan: No fue este personaje que después sería obispo de Tortosa, cuyo nombre completo es Damián Canuto Gordo Sáez el donante, sino su tío y antecesor en la Mitra tortosina.

El relicario de San Pascual Baylón conservado en la catedral de Sigüenza
Efectivamente (y es hora de aclarar las cosas): En el Cabildo ordinario de 1º de octubre de 1827, se lee en el margen izquierdo del folio 246: “Reliquia de San Pascual Donada por el Ylmo. Sr.Obispo de Tortosa.” Pero veamos de qué Obispo se trata:
“Se leyó un oficio de D. Damián Gordo, Canónigo de Tortosa y secretario del Excmo. Sr. Obispo de aquella Diócesis en que daba parte de la reliquia de San Pascual que dicho Sr., su tío, regalaba al Cabildo y que este señalara hora para traerla y sujetos que las recibiesen; lo que se había ya ejecutado por la diputación, y aprobado por el Cabildo, se leyó la carta del Excmo. Sr. Obispo de Tortosa, D.n Damián Víctor Sáez Sánchez, en que daba parte al Cabildo del gusto y satisfacción de presentar la referida reliquia de San Pascual, nuestro paisano, con las.ooooooo. auténticas correspondientes y acordó el Cabildo reunido rezar la Salve que se acostumbra, y además hacer una función solemne el seis de éste, con sermón que se encargó de él el Sr. Magistral Benito (Vicente Arcadio), y procesión con la reliquia; y que después se contestase las gracias á dicho Sr. Obispo”.
Justifica mi aserto el inventario verificado por los canónigos Srs. Aurelio de Federico (profesor mío de Arte) y Gregorio Sánchez Doncel, en abril de 1960, que lo signan así:
“Relicario de San Pascual Baylón con tres medallones relativos a la vida y dos ángeles coronado por cruz. 0,92 metros. Leyenda que dice: EL EXCMO. SR. DN. VICTOR SAEZ, OBISPO DE TORTOSA A LA SANTA IGLESIA CATEDRAL DE SIGÜENZA, y escudo episcopal al pie. Falta la reliquia”.
La ficha técnica lo documenta de esta manera: “Se hizo este relicario en Madrid, en la Real Fábrica de Martínez, Platería de S. M. el Sr. Fernando VII, siendo director oficial mayo de ella D. Vicente Berdasco, discípulo del fundador de dicha Real Fábrica D. Antonio Martínez, y ejecutada por mano del artista D. Juan Sellán, que lo es del D. Vicente Berdasco. Se concluyó el 15 de septiembre del año 1827”.
. El P. Minguella, al hablar de las cofradías seguntinas, no menciona, para nada, la de San Pascual Baylón; sin embargo sabemos que existió, pues en los libros capitulares aparecen, con frecuencia, peticiones de los cofrades para celebrar funciones religiosas, según consta en actas capitulares de los siglos XVIII al XX.
La reliquia que, según inventario falta en el relicario descrito, fue colocada en una más pequeña que la cofradía mandó hacer para facilitar la veneración de sus fieles devotos, y está así autentificada en el inventario susodicho: “Relicario de San Pascual Baylón, de plata, base circular y rayos. Se trata de un relicario convencional de 19 centímetros, con base circular de 7 centímetros. El cuerpo superior contiene la teca de la reliquia, del referido anteriormente, en cuyo anverso se lee: PASCHALI BAY. Lo remata una airosa crucecita. El expositor tiene un diámetro de 3 centímetros”.
Se expone la magnífica pieza donada por Damián Víctor Sáez Sánchez, dicen los canónigos que hicieron el inventario, en la capilla románica de la panda Este del Claustro. Y allí pueden admirarla, todavía, los curiosos amantes del arte religioso.