Por: Flanagan

éo Malet nació en Montpellier (Francia), el  día 7 de marzo de 1909. Huérfano desde muy pequeño, de niño apenas fue a la escuela y ya de muy joven, trasladado a París, empezó a realizar trabajos muy diversos, como por ejemplo cantante de cabaret en "La Vache Enragee" en Monmartre, en 1925, además de picapedrero o albañil. En los años 30 empezó a moverse en ambientes anarquistas, y empezó a juntarse con el grupo de los surrealistas, haciéndose íntimo amigo de André Breton, René Magritte y Louis Aragon, entre muchos otros. Durante esta etapa de su vida empezó a aflorar en él un sentimiento literario y publicó varios volúmenes de poesía. Cultivó diversos géneros  literarios, firmando con varios seudónimos. Su éxito lo consiguió con la novela negra, dando vida al detective privado Nestor Burma, personaje que apareció en más de treinta novelas, la primera de las cuales acaba de ser editada en nuestro país y hoy la traemos a estas páginas. Falleció ya anciano en Chatillon,  al sur de París y donde vivió muchos años.

El detective, alma de la citada serie, es un  antihéroe descreído,  cínico, astuto hablador de argot, ex anarquista y fumador de pipa. De las 33 novelas sobre este personaje 18 de ellas ocurren en los arrondisement de París (distritos), aunque lo que pretendía Malet era escribir una serie de 20 novelas (una para cada arrondisment), emulando a Los misterios de París de Eugêne Sue. Además de esta serie de novelas también escribió 5 narraciones breves sobre Nestor Burma. Escritor de gran fama en su país, en España su presencia ha sido prácticamente nula, si bien, en el caso de continuar con la aparición de más ejemplares de su obra, puede alcanzar pronto un buen puesto entre las preferencias del público. Calle de la Estación, 120 es una historia llena de intriga que cautiva al lector desde la primera página, ambientada en la Francia ocupada por los nazis, y en la que el personaje es licenciado tras un cautiverio de guerra, encontrándose con una trama de  la que tiene conocimiento en el campo de prisioneros.

Tras ser testigo de un asesinato en la estación de Lyon, en la llamada Francia libre, pasa las líneas y entra en el París dominado por los ocupantes alemanes, donde la historia adquiere nuevas complicaciones, hasta un sorprendente final lleno de encanto al estilo Hércules Poirot. Publicada por primera vez en 1942, Calle de la Estación, 120 es una apasionante novela negra pero también una descripción de la vida cotidiana de la Francia de la segunda guerra mundial, en la que el racionamiento, la división del territorio y las restricciones impuestas por los nazis son el escenario para la presentación de este personaje, que pronto se convirtió en uno de los personajes míticos de la novela policíaca francesa, hasta el punto de ser adaptadas algunas de sus historias al cómic por el artista franco-belga Jacques Tardi. El libro, escrito en una clave irónica a más no poder, es de lectura rápida y la exposición de los hechos escueta, con una intriga que va complicándose y aumentando en cada página. Todo un clásico de la novela negra.